Programa Electoral 2015

En estos últimos años, los sucesivos gobiernos municipales del Partido Popular han cimentado un ciclo de progreso continuado en Valladolid. En dos décadas, la ciudad se ha transformado, modernizado y preparado para hacer frente con éxito a los múltiples retos contemporáneos. Cada día, hemos procurado que Valladolid sea una capital más dinámica, más equilibrada y con mayores oportunidades de futuro, y así ha sido reconocida en muchos ámbitos, tanto dentro como fuera de España.

Alcanzar esta posición no es el fruto de la casualidad, sino de un trabajo constante, guiado en todo momento por una visión clara a medio y largo plazo. Sin lugar a las concesiones, ni al rédito oportunista de las miras cortas. Todos los gobiernos municipales del Partido Popular que he tenido el honor de dirigir han estado siempre subordinados a este gran proyecto de ciudad, a cuyo servicio han puesto en práctica las ideas transformadoras que determinarán la posición de Valladolid en el primer tercio del siglo XXI.

Compartir este horizonte nos ha permitido rentabilizar a futuro nuestras actuaciones y equilibrar la ilusión con la racionalidad y el rigor, al margen del aporte o del embate de la coyuntura económica. Precisamente, cuanto más feroz y adversa ha sido esta coyuntura -y lo ha sido durante los dos últimos mandatos-, más hemos redoblado nuestra eficacia y eficiencia. No sólo en Valladolid, sino también en toda España, donde el Gobierno del Partido Popular ha sabido enmendar la desastrosa situación heredada y reconducirnos hacia la salida del atolladero, que, aunque aún nos cueste confiar en ello, está más próxima de lo que creemos.

Con las ideas claras, el compromiso exclusivo y la voluntad férrea para llevarlo a cabo, quiero presentarte, estimado conciudadano, las propuestas de mi equipo para estos próximos años en Valladolid. Tienen el aval de la experiencia y la savia nueva para impulsar con ahínco una ciudad de nuevas oportunidades, centrada en mejorar el bienestar de sus habitantes; una ciudad inteligente, culta y orgullosa de su patrimonio; una ciudad sana y saludable, accesible y segura; una ciudad cohesionada social y territorialmente, con servicios públicos de calidad; una ciudad solidaria y excelente para vivir y disfrutarla. En definitiva, una ciudad que suma.