LAS TRES CARTAS DE ÓSCAR PUENTE

Por Borja García Carvajal, Concejal del PP del Ayuntamiento de Valladolid.

Estos días me he parado a analizar la bochornosa labor del gobierno tripartito municipal con el tema del soterramiento. Lo normal es que en este análisis me viniera a la cabeza los grandes desastres de pésimos gestores de la historia o las grandes traiciones de los gobernantes a su pueblo, sin embargo, me he imaginado a Óscar Puente protagonizando la famosa historia política de las tres cartas. Para el que no la recuerde, se la resumo.

Dicen, que cuando el camarada Brézhnev, tras la destitución del camarada Jrushchov, tomó posesión de su cargo como Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, al llegar el buen hombre a su despacho en el Kremlin, encontró sobre la que iba a ser su mesa de escritorio, tres sobres numerados y lacrados junto a una nota, en la que decía: “Abre el primer sobre cuando sobrevenga una crisis”. El camarada Brézhnev, aunque muy intrigado, guardó los tres sobres en un cajón y con el tiempo, hasta se olvidó de ellos.

Pero llegó la primera crisis y como la necesidad, según dicen, nos obliga a agudizar el ingenio, se acordó de súbito del juego de sobres que le había legado su predecesor. Revolvió en los cajones, hasta dar con ellos. Rompió el lacre del sobre marcado con el número uno y extrajo la nota que había en su interior. En la cuartilla había solo estas palabras: “Echa la culpa de todo a tu antecesor. En caso de producirse otra crisis, abre el segundo sobre.” Y eso fue lo que hizo, compareció muy serio diciendo que los problemas a los que se enfrentaba la URSS se debían a la pésima gestión del camarada Jrushchov. Sacó a gente de las cárceles, metió a otra en su lugar, derogó un par de leyes y de esta forma las aguas parecieron volver a su cauce.

Transcurrió un tiempo y una nueva crisis volvió a amenazar su gobierno, de modo que se vio forzado a recurrir al segundo sobre. En su interior, otra nota tan escueta como la anterior, que suscribía: “Culpa de todo al extranjero. En caso de producirse una nueva crisis, abre el tercer sobre.” De modo que el camarada primer secretario, desveló que la crisis se debía a un complot de las potencias capitalistas, que odiaban la armoniosa prosperidad de la patria de obreros y campesinos y ambicionaban su desaparición. Y la crisis, nuevamente, pasó de largo. Pasaron unos años, llego una tercera crisis, y el camarada Brézhnev, viendo que su puesto volvía a peligrar, recurrió al tercer sobre en busca de una fácil solución. En la tercera nota había escritas estas simples palabras: “Escribe tres cartas para tu sucesor”.

Ahora imagínense la llegada por sorpresa de Óscar Puente a la Alcaldía y la primera reunión con Manuel Saravia para abordar el tema del soterramiento. Óscar, hay que elegir, le diría el concejal de urbanismo entre gastar el dinero en repartir subvenciones, parchear calles y tener contentos a nuestros votantes más radicales o lo emplearlo en algo que seguramente no vea la luz esta legislatura aunque con el tiempo será el gran cambio de futuro de nuestra ciudad. Óscar no dudó, mataremos el soterramiento, pero siendo consciente de la que se le iba a venir encima, tomó cuenta del consejo de las tres cartas que alguien en algún momento le dio.

Primero, échale la culpa a tu antecesor. Y así lo hizo, “la culpa la tiene Javier León de la Riva y vamos a meterle en la cárcel por ello”. Desde luego, con esa argucia contentaba a los radicales, pero al grueso de los vecinos, lo que realmente les importa es que se entierren las vías y no criminalizar al mejor alcalde que ha tenido nuestra ciudad. Como los vecinos de Valladolid no somos tontos, la primera argucia de Puente, no ha colado y no nos hemos olvidado de la traición de quien llegó a firmar ante notario que haría el soterramiento con dinero municipal si fuese necesario.

Como la crisis seguía, procedió con la segunda carta. Echándole la culpa al extranjero. En este caso a la Junta de Castilla y León y al Gobierno de España. Como no gobierna su partido allí, son la excusa perfecta. “Son sus compañeros de partido los que no quieren el soterramiento” nos echa en cara a los concejales del Grupo Municipal Popular. Pero olvida decir que el Ministerio de Fomento está proyectando varios soterramientos en toda España y ¿por qué no en Valladolid? ¿Qué tenemos diferente a otras ciudades? Pues que nos ha tocado un alcalde y un gobierno tripartito que han renunciado a luchar por los intereses de los vallisoletanos. Cuando llegaron, se les llenaba la boca hablando de consultar a los vecinos, de transformar Valladolid y de cambiar las políticas que venía desarrollando el Partido Popular en Valladolid. Las dos primeras se les han olvidado, pero la tercera la han conseguido, enterrando no la vía, sino el gran proyecto de ciudad por el que llevamos años luchando. Con retrasos sí, pero nunca abandonándolo.

Por eso señor Puente, tenga claro que la gente no olvida fácilmente las traiciones y esta crisis, por mucho que le quiera echar la culpa al Partido Popular, al anterior alcalde o a otras administraciones, no va pasar puesto que el soterramiento es el gran proyecto que necesita Valladolid y que quieren los vallisoletanos. Acépteme un consejo y vaya escribiendo tres cartas, que en año y poco tendrá que dárselas a su sucesor.