PENÉLOPE, ULISES Y AQUILES

Por Borja García Carvajal. Concejal del PP en el Ayuntamiento de Valladolid

El teniente Alcalde del Ayuntamiento de Valladolid ha decidido emular a Homero en la redacción del Plan General de nuestra ciudad. Dice que su gran obra se divide en tres partes que ha titulado Penélope, Ulises y Aquiles. No conozco exactamente la explicación que ha dado para semejante ida de pinza, pero conociendo la historia de todos ellos yo interpreto que Manolo Saravia está más perdido que Ulises en su viaje, más enredado que Penélope en sus tapices y dejándonos ver a todos su talón de Aquiles: su ideología intervencionista. Lo grave de esta historia no es que Valladolid Toma La Palabra, antes conocida como Izquierda Unida, plasme sobre el papel ese modelo arcaico de ciudad que lleva años defendiendo, lo verdaderamente preocupante es que Óscar Puente y el Partido Socialista asistan como meros espectadores al espectáculo.

El nuevo Plan General parte de conceptos sectarios como el del urbanismo de género, pensado fundamentalmente para “la última ciudadana”. Éste concepto inventado por Saravia pretende explicar que hay que desarrollar la ciudad pensando en la persona más desfavorecida, que según él, es una mujer. ¡Toma ya!

Su concepto de ciudad es una guerra contra “la sociedad capitalista”. Lucha contra los coches apostando por barrios sin garajes para obligar a la gente a no usar el vehículo privado, conversión de los aparcamientos de rotación en el centro en aparcamientos para residentes o futuras trabas para que la gente del alfoz pueda entrar con su coche en la ciudad. Lucha también contra las superficies comerciales y para muestra un botón, Vallsur, evitando una ampliación que traería casi trescientos puestos de trabajo.

Así despropósito tras despropósito hasta llegar al fin del soterramiento. Este debería ser un objetivo de todos como ya hemos aprobado por unanimidad en varios plenos, pero Izquierda Unida quiere empezar a introducir alternativas al soterramiento para forjar su postura contraria en la consulta que pretenden llevar a cabo. ¿Por qué quieren mantener esa barrera que divide a los vallisoletanos? ¿Qué oscura intención les mueve para querer la división entre vecinos?

El tripartito ha dado el pistoletazo de salida al plan que Saravia traía hecho de casa. Espero que los ciudadanos tomen buena nota, tanto de nuestro “Homero particular”, como del “Rey pasmado” que sólo gobierna para la foto.