NO HABRÁ CONSULTA CIUDADANA SOBRE EL SOTERRAMIENTO. ¿POR QUÉ?

Por Jesús Enríquez Tauler, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valladolid.

No habrá consulta sobre el soterramiento. El Sr. Saravia, líder de Izquierda Unida en el Ayuntamiento y -para muchos- el que impone la agenda política al Sr. Puente al que tiene “cogido por los escaños” junto a Sí se Puede (el Podemos de Valladolid), ha renunciado a consultar a los vecinos sobre el soterramiento.

Con esta decisión, el Sr. Saravia comete un doble incumplimiento: el de su programa electoral y el acuerdo del pleno municipal, que el Partido Popular apoyó para dar voz al vecindario en un tema de especial trascendencia.

La pregunta es por qué ha renunciado el Sr. Saravia, y el tripartito que dirige el Sr. Puente y que gobierna la ciudad, a contar con los vecinos. No tiene ninguna explicación aparente. Lleva trece meses como Concejal de Urbanismo y es representante en la sociedad que gestiona la operación ferroviaria y, por lo tanto, tiene todos los datos a su alcance para presentar las distintas alternativas para que puedan elegir los ciudadanos.

Sin embargo, en la última reunión con los grupos políticos, los representantes de asociaciones de vecinos y con el representante de Ecologistas en Acción, el Sr. Saravia nos entregó un documento para la consulta: sin información gráfica de cada alternativa, sin cuantificar los costes financieros de ninguna opción, y sin ningún análisis de los beneficios derivados de las obras del soterramiento: mejoras ambientales, mejoras en la movilidad urbana, mayor conexión de la ciudad, reducción de tiempos de desplazamiento, contratación de trabajadores, provisiones, suministros, compras, etc.

No es creíble, que alguien que es urbanista y que se le presupone una capacidad para concebir esas distintas alternativas, no haya hecho los deberes a tiempo y ponga como excusa, que el 30 de septiembre vence el plazo para entregar un plan de viabilidad a los bancos, que han prestado el dinero para trasladar los talleres de RENFE y otras obras.

Ese plazo lo firmó el propio Sr. Saravia junto al Concejal de Hacienda socialista, para dar una patada a seguir al préstamo suscrito por la Sociedad Valladolid Alta Velocidad 2003, llevando las negociaciones al extremo con los bancos y con el resto de administraciones (Ministerio de Fomento y Junta de Castilla y León), razón por la cual no pueden escudarse en esa fecha que acordaron ellos mismos. Una fecha suscrita, además, sin contar con ningún acuerdo ni resolución de ningún órgano municipal y con unos “informes fantasmas”, que no nos dejan ver a la oposición en un alarde de transparencia, tan opaca, como el cemento armado.

Las verdaderas razones por las que no hacen la consulta parecen obedecer, más bien, a que se temen el resultado. La ciudad quiere el soterramiento completo del ferrocarril y, además, salen las cuentas.

La nueva tasación de los terrenos de RENFE y ADIF que se liberarán con el traslado de los talleres de Farnesio a San Isidro, y otros, sumada a las aportaciones del Estado y de la Junta de Castilla y León suman 912 millones de euros. Una cifra muy cercana a los 1.000 millones de euros que, en números redondos, son los que cuesta toda la operación incluido el soterramiento completo que, entre otras cosas, liberaría a Las Delicias y a otros barrios de la barrera física y social del ferrocarril.

Por eso no quieren hacer la consulta. No puede haber otra razón. Las preguntas que nos tienen que hacer a los vecinos son muy sencillas: ¿se quiere el soterramiento completo? -que defiende el PP- ¿se prefiere el soterramiento a medias? -que plantea el Sr. Puente y que aísla a Las Delicias y otras zonas de la ciudad- o ¿quieren no soterrar nada? -como siempre ha defendido el Sr. Saravia-. Y, junto a esas preguntas, ofrecer al vecindario las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas y lo que cuestan.

Si no hay consulta ciudadana es porque no quieren ni el Sr. Puente, ni el Sr. Saravia, ni el tripartito que les mantiene en el gobierno de la ciudad. ¡Y éstos eran los que iban a traer la participación y la trasparencia al ayuntamiento!