TRES TRISTES TIGRES

Por Borja García Carvajal. Concejal del Grupo Popular del Ayuntamiento de Valladolid.

Desde el inicio de los tiempos se han sucedido las formas de gobierno en las que tres personas o grupos se coaligaban dejando de lado sus diferencias para trabajar en una misma dirección. Así, por ejemplo, surgió el primer triunvirato de la historia durante el final de la República Romana. Estuvo formado por Julio César, Pompeyo y Craso. Todo funcionó bien, con importantes victorias y logros para Roma, hasta que César comenzó a destacar, lo cual despertó la envidia de Craso y la desconfianza de Pompeyo. Estas rencillas no sólo provocaron el fin del primer triunvirato romano, sino también el final de la República. Otro buen ejemplo histórico lo tenemos en las famosas troikas de la Unión Soviética. La primera surgió tras la muerte de Lenin y estuvo formada por Zinóviev, Kámenev y Stalin. Juntos acabaron con la oposición de Trotski, sin embargo, los dos primeros no vieron venir el ego desmedido del tercero y fueron ejecutados por éste.

Los triunviratos, las troikas o los tripartitos, han sido muy socorridos en todo el mundo, pero siempre han acabado mal. Mal entre sus integrantes y sobre todo mal para sus gobernados. Hoy en día el ayuntamiento de Valladolid está gobernado por una troika, Saravia-Puente-Chávez, o como preferimos denominarlos en Valladolid, por un tripartito IU-PSOE-Podemos. Esta denominación parece no gustarles, sobre todo a Podemos. Pero no les queda otro remedio que asumirlo, gobiernan con la “casta” y se dedican desde el gobierno a hacer la contra a la verdadera oposición formada por el Partido Popular. Serán tripartito hasta que se salgan del pensamiento único del equipo de gobierno.

Este despropósito de forma de gobierno es lo que Pablo Iglesias le pone encima de la mesa a Pedro Sánchez para gobernar España con Alberto Garzón como convidado de piedra. Nuestro alcalde, además, animó públicamente a Sánchez a gobernar en España como sea y con quien sea poniéndose él mismo como ejemplo. Probablemente en su cabeza ya se ve como futuro ministro y visto que al secretario general de los socialistas no le importa romper su partido o romper España para lograr su objetivo, todo es posible. A mi parecer, tres son las similitudes entre el tripartito vallisoletano y el brindis al sol que propone Iglesias. En primer lugar, ambos nacen de un pacto de perdedores. El partido socialista de Valladolid obtuvo el peor resultado de su historia y su homónimo nacional hizo lo propio. Aquí se gobierna sin la legitimidad de las urnas y eso que ya les está pasando factura, es un calco de lo que va a suceder en nuestro país.

En segundo lugar, ambos tienen una cabeza visible y por detrás otra pensante. Puente es la marioneta de Saravia y Pedro Sánchez lo será de Pablo Iglesias. Ambos títeres de ideologías radicales extemporáneas. Por último, la similitud más cruel. Al igual que ya en Valladolid somos los vecinos quienes estamos sufriendo la inacción e ineptitud del tripartito, serán los españoles los que sufran las consecuencias de las políticas del despilfarro y del sectarismo que frenarán la tan luchada recuperación económica.

Espero que al señor Sánchez le entre la cordura y no se mire en el espejo del tripartito vallisoletano. Que tres son multitud lo soportaron en Roma, lo sufrieron en la URSS, lo estamos padeciendo y de qué manera en Valladolid y si nada lo remedia es lo que le espera a nuestra querida España.

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