DESCONTROL EN AUVASA: DE LA HUELGA AL TARIFAZO

Por Borja García Carvajal, Concejal del PP del Ayuntamiento de Valladolid.

Desde que en 1960 se creara la primera organización mundial de defensa de los derechos de los consumidores hasta nuestros días, la sociedad ha evolucionado mucho hasta integrar esa defensa en nuestras propias administraciones. Además del incansable trabajo que realizan las asociaciones de consumidores y usuarios, nuestras instituciones cuentan con los resortes necesarios para evitar que desde lo público se vulneren los derechos de los ciudadanos. Esto que para la gran mayoría de los vallisoletanos es un acierto, no lo es tanto para el concejal de movilidad.

Estos días La Comisión de Precios de Castilla y León ha decidido no aprobar la reforma tarifaria que a finales del pasado año impulsó el gobierno tripartito del Ayuntamiento de Valladolid. Con algunas subidas que iban desde el 7% hasta el 21% en los billetes y bonos, la comisión formada por la Junta de Castilla y León, los empresarios, los sindicatos, las organizaciones de consumidores y los representantes de los municipios, han dejado claro que dichas subidas parecían desproporcionadas y que no iban a conllevar unos mayores ingresos para la empresa pública de autobuses. Para más inri este despropósito de tarifas se presentaron fuera de plazo, bochornoso. Tras el varapalo, se han minorado tan sólo dos de las subidas de tarifas, manteniendo incrementos en todos y cada uno de los billetes y bonos existentes.

Desde el Grupo Municipal Popular hemos dejado clara nuestra negativa a este sistema tarifario siendo conscientes de que no se van a recuperar viajeros subiendo tarifas sino creando un sistema de bonos y tarifas planas asequibles para los vecinos de nuestra ciudad. Nuestra propuesta establece una tarifa plana general a 25€, igual para vecinos de Valladolid que para vecinos del alfoz. Una tarifa plana para jóvenes a 15€ mensuales y un bono combinado bus-bici para fomentar conjuntamente el uso de ambos medios de transporte. Y como respuesta hemos vuelto a recibir el ya clásico y tan querido por los socialistas vallisoletanos “No es No”.

Sin lugar a dudas este tirón de orejas de la Comisión de Precios al equipo de gobierno, por intentar trasladar su mala gestión en AUVASA al bolsillo de los usuarios, no es sólo por la subida generalizada de precios, sino por un conjunto de actuaciones que lejos de seguir un plan establecido, obedecen al más puro electoralismo bañado en la más absoluta improvisación. Prometieron que cuando llegaran despedirían al gerente para rebajar su sueldo y año y medio después seguimos sin gerente y ante la inminente contratación de uno por necesidad, el Partido Socialista se ha quedado solo en su elección. Prometieron la gratuidad de los viajes de los niños de 4 a 12 años y no calcularon que ese exceso propagandístico les iba a llevar a subir todas las tarifas. Prometieron la compra de nuevos autobuses y para cumplirlo adquirieron los más contaminantes del mercado por ser los más baratos. Ahora estudian comprar una estación de Gas Natural, ¿no hubiera sido mejor planificar y hacerlo al revés? Prometieron una reordenación de líneas que aseguran ya tienen y de la que nadie ha visto ni una coma. Y por último y sin lugar a duda lo más grave, prometieron y firmaron un acuerdo con los conductores respecto a sus horarios y turnos de trabajo que meses después se han negado a cumplir provocando la huelga en la que nuevamente quienes han sufrido han sido los vecinos.

Improvisación, electoralismo, mala gestión, bravuconadas en las declaraciones, presentaciones fuera de plazo, en definitiva actuaciones que cabrean y avergüenzan a los vallisoletanos. Hoy el servicio de autobuses de Valladolid es más elitista y más contaminante gracias al tripartito municipal.