Puente, el amigo de Pedro Sánchez

Por Antonio Martínez Bermejo, concejal-portavoz del grupo municipal Popular en el Ayuntamiento de Valladolid.

Semanas atrás, los vallisoletanos asistíamos atónitos a la información de que el gobierno de España del señor Sánchez iba a nombrar un mediador – relator para la mesa de partidos que se creaba con los separatistas para negociar algo que no sabemos (ni entendemos) pero que si atacaba la Constitución y la Soberanía Nacional al despreciar al Parlamento, que es el órgano de representación democrática que elegimos entre todos.

No sólo el Partido Popular se opuso a esa locura. Insignes compañeros de partido del señor Sánchez saltaron como muelles oponiéndose a la triste rendición que se avecinaba con los separatistas. Desde dirigentes nacionales como Felipe González o Alfonso Guerra, barones regionales como los presidentes de Extremadura, Aragón o Castilla-La Mancha, o la socialista vallisoletana Soraya Rodríguez, rápidamente se opusieron a esa rendición con los que quieren acabar con España y pidieron que se retirara una propuesta que ofendía a todos aquellos españoles que no quieren que España se rompa.

Sin embargo, aparecieron socialistas que contemporizaron y, de alguna manera, apoyaron la alocada propuesta de Sánchez y que tan mal explicó su vicepresidenta Carmen Calvo. Entre estos dirigentes socialistas se encuentra el candidato socialista a la Junta de Castilla y León, Luis Tudanca, que, con cambios frenéticos, cada día decía una cosa según se le ordenaba desde La Moncloa.

¿Qué es lo que hizo Puente al respecto? Pues primero se escondió todo lo que pudo. La boca más rápida y ofensiva del Pisuerga escondiéndose ridículamente de los periodistas para no tener que decir, lo que 36 horas después dijo. En su intervención ante los medios de comunicación, el que además de alcalde es portavoz federal del PSOE dijo que “no sé, no es mi tema (risas), yo me dedico a la ciudad (más risas)” Puente no tuvo el valor de los otros socialistas de decirle al “doctor de la rendición” Sánchez que ya basta, que en política no todo vale y que España no se vende por permanecer en La Moncloa y que te lleven de un sitio a otro en Falcon. Puente perdió la ocasión auténtica de defender España y por supuesto, de defender Valladolid. De decirle a Sánchez que no tenía que aprobar unos Presupuestos Generales del Estado que abandonaban la ciudad del Pisuerga, sin nada para el Campus de la Justicia, por ejemplo, y que les daban mucho dinero a los catalanes para comprar su voto. Dinero a los separatistas subiéndoles los impuestos a todos los vecinos de Valladolid. Puente se asustó y no tuvo el valor de decirle a su jefe Sánchez que ese no es el camino.

¿Por qué Puente se asustó y no le quiso contar a su jefe Sánchez las verdades del barquero? Muy sencillo. Porque depende de él. Porque sabe que no le salen las cuentas y en mayo va a perder la alcaldía. Porque quiere seguir siendo el portavoz federal del PSOE y lo que pueda ser una vez que de deje de ser alcalde.

Significativo es el comentario que Joaquín Leguina hizo en la COPE a nivel nacional hace unos días. El antiguo presidente socialista de la comunidad de Madrid dijo públicamente que “Puente tenía encuestas que le daban resultados demoledores y que estaba acojonado (perdón por la palabra, pero lo dijo textualmente dos veces)”

Quien siembra vientos recoge tempestades. Puente se ha pegado con media ciudad y ahora quiere que le voten. Ha insultado públicamente a colectivos del ámbito social de Valladolid y ahora quieren que se olviden de la ofensa y lo voten. Sin ir más lejos, ha difamado a los trabajadores de AUVASA, a los policías locales entre otros y ahora les pedirá el voto como si nada. Ha aislado a los vecinos de Las Delicias suprimiendo el soterramiento y acudirá ahora al barrio al pedir el voto de todos los que tienen que pasar por túneles y pasarelas. Un despropósito tras otro.

En fin, a Puente se le ha pasado el tiempo de hacer las cosas que quieren los vecinos y se ha dedicado a hacerse solo fotos con famosos a precio de oro y pagado con el dinero de los vecinos. Su balance no es escaso, su balance es nulo, la nada. Como Puente sabe que va a perder la alcaldía, en su instinto de supervivencia no le dice las verdades a Sánchez, el hombre que se propuso vender España a los intereses separatistas. Así nos va.