EL TRIPARTITO DE IZQUIERDAS VUELVE A SUBIR LOS IMPUESTOS EN VALLADOLID

EL TRIPARTITO DE IZQUIERDAS VUELVE A SUBIR LOS IMPUESTOS EN VALLADOLIDPor Alfredo Blanco Montero, concejal del grupo municipal Popular en el Ayuntamiento de Valladolid.

Sablazo fiscal. El segundo en dos años. Los que decían en la oposición que no se podía asfixiar a los ciudadanos con subidas de impuestos no muestran ahora recato alguno en meter la mano en el bolsillo de los vallisoletanos.

Si este año el tripartito nos ha castigado con una subida del 10% en el IBI y de otro 10% en las Plusvalías, prepárense para el año que viene pues Puente y su equipo están decididos a aumentar todavía más la presión fiscal de los vallisoletanos con otra subida del IBI y del Impuesto de Actividades Económicas.

¿Es necesario este incremento de los tributos en Valladolid? Evidentemente, no. El Ayuntamiento de Valladolid dispone de dinero suficiente para afrontar sus gastos, máxime cuando el tripartito de izquierdas que gobierna la ciudad se ha revelado absolutamente ineficaz para ejecutar ni tan siquiera las inversiones que tiene presupuestadas. Quiero recordar que el año pasado el gobierno municipal dejó de realizar inversiones que tenía presupuestadas por importe de 25 millones de euros a causa de su mala gestión. Y este año, a día de hoy, ha ejecutado un pírrico 23% de las inversiones que figuran en presupuesto, y eso que el capítulo de inversiones es 20 millones de euros inferior al de 2015. Esta circunstancia es gravemente perjudicial para Valladolid pues una mala gestión en la inversión pública municipal supone un frenazo al desarrollo y modernización de la ciudad y una ralentización de su actividad económica con el consiguiente perjuicio para la creación de empleo. Así, no es de extrañar que Valladolid sea el lugar donde porcentualmente menos ha bajado el paro de toda Castilla y León, según los últimos datos de paro registrado correspondientes al mes de septiembre, habiéndose registrado 111 contratos menos que en el mes de septiembre del año anterior.

Por tanto, el Ayuntamiento de nuestra ciudad dispone de recursos económicos suficientes para hacer frente a sus obligaciones de pago sin necesidad de castigar a los vallisoletanos con más subidas de impuestos. Prueba de ello es que al final del año pasado quedaron en la Caja municipal 40 millones de euros sin gastar. Entonces, ¿por qué sube los impuestos el tripartito? Desde luego no es para mejorar la prestación de los servicios municipales pues, por poner un ejemplo, nuestras calles y plazas presentan un estado de suciedad alarmante y nuestros parques y jardines un estado de abandono desconocido hasta ahora. La razón hay que encontrarla en la necesidad del tripartito para cuadrar el presupuesto. El presupuesto municipal no es ni realista ni riguroso. Está inflado en muchas partidas de gasto, fundamentalmente en las de inversiones. Un ejemplo de ello es el Espacio Joven de la Rondilla, una inversión de 1,5 millones de euros que, presupuestada en 2015 y 2016, no ha sido ejecutada y volverá a presupuestarse en 2017 para inflar el presupuesto. Y al subir artificialmente el presupuesto de gastos, necesitan subir el presupuesto de ingresos para que los números cuadren. Como son malos gestores y han sido incapaces de ingresar un solo euro de los 14,5 millones de euros presupuestados por la venta de terrenos, la forma más fácil de hacerlo es metiendo la mano en el bolsillo de los vallisoletanos, bien mediante la subida de impuestos bien mediante una mayor recaudación de las multas. Tengan en cuenta que este año, previsiblemente, se va a batir el record de recaudación por multas, la cual podría alcanzar los 9 millones de euros. De momento, la recaudación por multas tributarias ha experimentado un incremento de un 700% respecto a la cantidad presupuestada. Y a esta finalidad de cuadrar el presupuesto responde también la decisión del tripartito de endeudarse el año próximo en 14 millones de euros. Una decisión equivocada pues a más deuda más pago de intereses de la deuda, y ese dinero que se dedica al pago de intereses se deja de destinar a gasto social o a inversiones.

En definitiva, la mala gestión del tripartito de izquierdas con Puente a la cabeza es la causa de decisiones injustas como la subida de impuestos, que demuestran una nula sensibilidad social y suponen un grave perjuicio para ciudadanos y empresas. Éstas buscan instalarse en lugares con baja presión fiscal y si en Valladolid no la encuentran la buscarán en otros sitios. No nos extrañemos luego de que no vengan empresas a nuestra ciudad y de que algunas de las que están aquí se marchen a otra localidad donde reciban más facilidades para desarrollar su actividad económica y crear empleo. Al final, los grandes damnificados serán los vallisoletanos.