PRIMER PRESUPUESTO DEL TRIPARTITO: EL TRÁGALA Y LA TRAMPA. UNAS CUENTAS MALAS PARA LA CIUDAD

Por Jesús Enríquez Tauler, Portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valladolid.

El pasado miércoles se aprobaron los presupuestos del ayuntamiento de Valladolid para 2016. Las primeras cuentas del tripartito. Las prioridades pregonadas: el empleo y los servicios sociales.

El plan de empleo, los socialistas lo han recortado a la tercera parte de lo que proponían en la oposición, aun apropiándose de los programas de formación para el empleo conseguidos por el anterior gobierno del Partido Popular.

En servicios sociales proponen incrementos en determinados programas, pero esperamos que no suceda lo mismo que con los dos comedores abiertos en verano, con el noble pretexto de alimentar a niños desnutridos.

A día de hoy, el tripartito sigue ocultando los datos de los niños que ya recibían ayuda alimentaria en sus casas. Parece que solo querían decretar la pobreza sin diagnosticarla. Decidieron abrir esos comedores, sí o sí, para que el Sr. Puente pudiera hacerse la foto, utilizando la pretendida hambruna como propaganda, sin importar la legalidad de la contratación de los servicios, ni si había o no una necesidad real.

Ahora nos tememos que pueda ocurrir lo mismo. Pretenden anticipar la renta garantizada de ciudadanía, que da la Junta de Castilla y León, mientras se tramita; sin tener ni competencia ni autorización y, lo que es peor, corriendo el riesgo de que las ayudas no lleguen a quien las necesite de veras.

Por eso, hemos propuesto un acuerdo con la Gerencia de Servicios Sociales, para que la ayuda llegue a quien realmente lo precise, y que los anticipos del ayuntamiento se reintegren por la administración autonómica.

Por contra, rechazan nuestras propuestas para mantener la ayuda al Teléfono de la Esperanza, abrir un centro de día para transeúntes, crear un equipo psicosocial para personas sin hogar, y para ampliar el servicio de tele asistencia a los mayores de 80 años que viven solos. ¡Sonrojante!

Este presupuesto es, además, la confirmación del fracaso de algunas “medidas estrella” anunciadas por el tripartito.

Iban a cambiar suelo municipal por viviendas de la banca. Resultado cero. En 6 meses ni una sola vivienda de los bancos. Ahora plantean comprar casas vendiendo suelo.

Iban a conseguir reubicar el Campus de la Justicia. Resultado: se ha perdido el dinero del Estado para comenzar los nuevos juzgados, y la alternativa de “El Salvador” amenaza con enquistarse durante años. La nueva diplomacia del tripartito se tradujo insultos del Sr. Puente al Ministro de Justicia. En el presupuesto, nada para el nuevo Campus.

Tampoco avanza el soterramiento. Solo hemos visto al Sr. Puente disolver dos veces a los vecinos de La Pilarica. Un día afirmando que el paso a nivel no se iba a cerrar. Resultado: se cerró y los Sres. Puente y Saravia exigían las obras que boicotearon en campaña electoral. Y otra cuando el Sr. Puente se negó a subir al AVE a León, diciéndoles que había dado todos los permisos para las obras, incluida la pasarela infame que luego pidieron quitar ante la indignación vecinal. Ninguna partida para mejorar la seguridad del tránsito en La Pilarica, ni en su entorno.

El anterior gobierno del PP consiguió financiación europea para convertir el 4 de Marzo en barrio bioclimático y regenerar del 29 de Octubre, en Pajarillos. Ahora, el tripartito no garantiza ni uno ni otro, con riesgo de perder las subvenciones.

En resumen, el tripartito baja el presupuesto y reduce la inversión. Recorta a la tercera parte el plan de empleo que prometió. Los servicios sociales: la de cal y la de arena y, desde luego, ninguna medida para fomentar la economía de la ciudad.

Y para esto, han cuadrado el presupuesto, “a macha martillo”, recurriendo a la venta de suelo que antes criticaban (más de 16 millones de euros), e inflando ingresos, con la trampa de incorporar -dentro de unos meses- casi 40 millones de euros que han dejado de invertir este año, adrede. Una especie de “delito social”, que ha hecho crecer el paro en nuestra ciudad en los últimos meses sin ninguna excusa. El anterior gobierno del PP les dejó 60 millones en caja y más de 50 para invertir.

La supresión de la tasa de basuras nos va a salir muy cara a los vallisoletanos. Nos suben el 10% el valor catastral de nuestras viviendas, como antesala de futuras subidas de impuestos, muy superiores al ahorro de no pagar por las basuras.

En cuanto a las formas, los primeros presupuestos del tripartito se han tramitado tarde y mal. Nunca antes se había aprobado el proyecto con dos meses de retraso sobre el plazo legal. Un verdadero trágala, en contra de la calidad democrática y de la transparencia, dificultando el control de la oposición.

Con todo, el Grupo Popular presentó 23 enmiendas para mejorar el presupuesto, por más de 6 millones. Resultado: 20 rechazadas (impulso de un plan industrial y de un plan de apoyo al comercio, etc.), una admitida con reticencias para seguir reduciendo emisiones de CO2, otra con modificaciones para dotar de maquinaria al servicio de jardines, y la última recortando la ayuda que proponíamos para la Fundación Miguel Delibes.

Nosotros, en cambio, hemos admitido 9 enmiendas a Ciudadanos e incluso 2 a Sí se Puede. ¿Quién maneja el rodillo?

En conclusión, primer presupuesto del tripartito también con tres “Tes”: tardío, tramposo y trágala. Éstas no son las cuentas que necesita la ciudad para avanzar. Por fortuna, quedan 6 meses menos para que este mal gobierno deje de dirigir la ciudad. Los resultados de las elecciones generales son un buen augurio. Cada vez queda menos para echar a "las Carmenas" y "los Quichis", que en Valladolid se llaman Puente y Saravia. Valladolid no merece un tripartito incapaz de gestionar los intereses de la ciudad y del vecindario, con presupuestos como estos.

 

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