6 MESES, 15 MILLONES

Por Alfredo Blanco, concejal del grupo municipal Popular del Ayuntamiento de Valladolid.

El título de este artículo no se refiere al tiempo que ha necesitado para dar un pelotazo cualquiera de los especuladores que aparecen cada día en los medios de comunicación, sino al tiempo que ha tardado el tripartito que gobierna nuestra ciudad en endeudar a todos los vallisoletanos.

Entre los ciudadanos está extendida la idea de que siempre que gobierna la izquierda suben dos cosas: los impuestos y la deuda. Pues bien, esta máxima se ha cumplido en Valladolid en solo seis meses de gobierno tripartito durante 2015 pues a la subida del 10 % del IBI acordada en el mes de julio por el alcalde de nuestra ciudad hay que añadir los 15 millones de euros de deuda solicitada por el gobierno municipal a finales de año.

Y la pregunta que cabe hacerse es, ¿el Ayuntamiento de Valladolid necesitaba endeudarse cuando en 2014 había tenido 30 millones de superávit? La respuesta es evidente: no. El Consistorio vallisoletano está saneado como lo demuestra el hecho de que durante los últimos años de gestión del PP siempre terminaran los ejercicios económicos con superávit sin necesidad de subir los impuestos a los ciudadanos y sin necesidad de acudir a la deuda. De hecho, a 31 de diciembre de 2015, había en la caja del Ayuntamiento 42 millones de euros en metálico. Entonces, ¿por qué el tripartito ha roto con una tendencia de cuatro años sin acudir a financiación ajena y nos ha endeudado a todos los vallisoletanos en 15 millones de euros? Desde luego no ha sido para realizar más inversiones en la ciudad porque el año pasado el tripartito ha dejado sin ejecutar 25 millones en inversiones que estaban presupuestadas, en un claro ejemplo de mala gestión municipal. La razón la hemos conocido durante el Pleno municipal de la semana pasada en el que se ha dado cuenta de la ejecución del presupuesto del pasado año. Según esta liquidación, el resultado presupuestario sin ajustar, que es la magnitud presupuestaria que mejor analiza la gestión municipal pues mide la diferencia entre la totalidad de ingresos y gastos, presentaba 13 millones de euros de superávit. Lo que ocurre es que entre esos ingresos figuraban los 15 millones de euros procedentes de la operación de endeudamiento, de modo que si el gobierno municipal no hubiera acudido a la deuda y hubiera habido 15 millones menos de ingresos, el resultado presupuestario hubiera sido deficitario en 2 millones de euros pues los gastos habrían superado a los ingresos en esa cantidad. Ahí está la explicación del endeudamiento, el tripartito ha querido maquillar las cuentas municipales para que no presentaran números negativos en el primer año de su mandato. Claro que no era necesario acudir a la deuda pues el Ayuntamiento tenía en la caja municipal 42 millones de euros en cash con los que poder afrontar sus obligaciones de pago. Sin embargo, como los gastos superaban a los ingresos al final del ejercicio, el tripartito acudió al recurso del endeudamiento para equilibrar las cuentas, para realizar una mera operación cosmética.

Lo que ocurre es que salvar la cara al gobierno municipal le sale muy caro a los vallisoletanos pues los intereses de esa deuda los pagamos todos los ciudadanos de Valladolid con nuestros impuestos.

Así las cosas, no tiene sentido que el gobierno municipal quiera sacar pecho diciendo que las cuentas de 2015 se han cerrado con superávit. Conseguir un superávit teniendo que acudir al endeudamiento para aumentar los ingresos no tiene ningún mérito y es sinónimo de mala gestión. Lo que es digno de reconocimiento es conseguir ese superávit sin necesidad de subir los impuestos ni de acudir a la deuda, como sucedió los últimos años de gobierno municipal del PP.

El tripartito que gobierna nuestra ciudad heredó hace un año del PP un Ayuntamiento saneado y solvente. Doce meses después, las cuentas municipales presentan síntomas de mala gestión que generan inquietud y preocupación de cara al futuro. Al bajo porcentaje de ejecución presupuestaria en 2015 (cinco puntos menos que en 2014), con 25 millones de euros dejados de invertir en nuestra ciudad a pesar de estar presupuestados, se añade el hecho de que la mayoría de las entidades dependientes del Ayuntamiento de Valladolid están en números rojos, de forma que durante 2016 tendrán que realizar un Plan económico-financiero para recuperar el equilibrio en sus cuentas que ahora han perdido. Entre estas entidades se encuentran la Fundación Teatro Calderón, la Fundación Municipal de Deportes, la Fundación Museo de la Ciencia o la Fundación Patio Herreriano.

Desde el PP estaremos muy vigilantes para que lo que tanto costó conseguir en momentos muy difíciles para todos no lo dilapide el tripartito municipal en los próximos tres años.

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