CONCILIAR EN VALLADOLID

CONCILIAR EN VALLADOLID. Artículo de opinión de Rosa Isabel Hernández del Campo, concejala del grupo municipal Popular del Ayuntamiento de Valladolid.

Por Rosa Isabel Hernández del Campo, concejala del grupo municipal Popular del Ayuntamiento de Valladolid.

La necesidad de conciliación del trabajo con la vida personal y familiar forma parte de nuestro día a día y nos exige una gestión ágil acorde con los tiempos que nos han tocado vivir. El problema, que lo es, requiere abordarse con la promoción de medidas y servicios de atención a la persona individualmente pero también en un marco más amplio de política de familia que permita desarrollar su proyecto vital.

Es verdad que la falta de sintonía entre la vida personal y la laboral viene teniendo un impacto desigual para los hombres y para las mujeres, puesto que para las mujeres ambos espacios entran en conflicto de forma severa dada la atribución de roles asignados tradicionalmente a cada sexo. En el espacio de la vida privada se encuentran funciones de cuidado y atención, históricamente cubiertas por las mujeres, hasta el punto de condicionar su incorporación al mundo del trabajo y también su participación y promoción en este ámbito, lo que puede afectar incluso a su decisión de tener hijos. No es menos cierto, sin embargo, que la efectiva conciliación personal, familiar y laboral debe serlo para las mujeres y para los hombres, para los hombres y para las mujeres, en un tiempo en el que se impone la corresponsabilidad en el cuidado y la atención, aunque no sea al ritmo deseado. Si no lo planteamos así no favoreceremos la igualdad de oportunidades y la consecución, en definitiva, de una sociedad más justa e igualitaria.

Abordar la conciliación forma parte ineludiblemente de todas las agendas políticas, de todas las Administraciones, la nacional, la regional y la local y tiene una doble perspectiva en cuanto a las medidas a implementar puesto que abarca el ámbito público, pero también el sector privado. En el ámbito competencial regional, el pasado 30 de agosto de 2018 el Consejo de Gobierno aprobó el pionero Proyecto de Ley de medidas de apoyo a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y eliminación de la brecha salarial de género en Castilla y León, que se encuentra actualmente en tramitación parlamentaria en las Cortes de Castilla y León. La futura norma contempla atender las características extraordinarias que se dan en las diferentes modalidades de familias, con especial atención a las numerosas, monoparentales, en riesgo de exclusión social o vulnerabilidad, como son los hogares encabezados por una mujer víctima de violencia de género.

De todas las medidas contempladas en este  Proyecto de Ley autonómico, ayudas compensatorias para empleados públicos por reducción de jornada laboral, clausulas sociales en la contratación vinculadas a medidas de conciliación, deducciones fiscales o subvenciones para la utilización de recursos privados, racionalización de horarios y generalización del teletrabajo o la formación específica, entre otras, son las del ámbito educativo las que generan un mayor nivel de demanda por parte de las familias y las que precisan abordarse de forma más inmediata.

En este sentido, el primer ciclo de la Educación Infantil (0-3 años) no es una competencia municipal, aunque sí es un recurso de proximidad de primer nivel para las familias, lo sea por estar próximo al domicilio o al puesto de trabajo. Aún sin competencias, el Ayuntamiento de Valladolid ha realizado un esfuerzo incuestionable desde el año 1973, cuando se construye la primera Escuela Infantil municipal, hasta configurar en nuestros días una red con 763 plazas, dotadas fundamentalmente en los últimos 20 años de gobiernos del Partido Popular, con la construcción de 453 plazas distribuidas en cuatro nuevas escuelas infantiles y tres ampliaciones de las ya existentes. Desde 2015, este Equipo de Gobierno sólo ha construido la Escuela Infantil “Caballito Blanco” en Pilarica con 41 plazas.

Lo cierto es que la red municipal de Escuelas Infantiles no satisface la demanda de plazas de las familias, ya que las familias son cada vez más conscientes de la necesidad de la escolarización temprana por lo que aporta al desarrollo psicoevolutivo de los niños y niñas.  Existe también un desequilibrio territorial al no haber cobertura de plazas en todas las zonas o barrios de la ciudad. Además, las familias demandan el servicio los días laborables no lectivos, fundamentalmente Navidad, Semana Santa y verano (el período íntegro desde que concluye un curso y hasta que comienza el siguiente). Paralelamente crecen las plazas en centros que no son de la red pública municipal, generalmente ubicadas en centros de Educación Primaria. Es notorio también, tal y como señala la Asociación Regional de Centros Infantiles de Castilla y León (ARCYL), que se están produciendo numerosos cierres de estos centros y hay vacantes en buena parte de los que permanecen abiertos. 

Estamos pues en un momento adecuado para promover nuevas medidas intermedias de apoyo directo a las familias que garanticen su libertad de elección, que compensen los desequilibrios territoriales de distribución de plazas que existe en la actualidad y que den respuesta a sus necesidades reales. A este respecto, el Partido Popular propuso ya en 2016 una convocatoria para la concesión de bonos infantiles a las familias para la escolarización de sus hijos e hijas de 0 a 3 años en las Escuelas y Centros de Educación Infantil más próximos a su domicilio, que fue rechazada por el Gobierno de Puente y Saravia. También en el pasado pleno del mes de septiembre, inicio del último curso político de esta legislatura, el Partido Popular defendió la modificación de los horarios de las Escuelas Infantiles Municipales para adecuarlos a las necesidades reales de las familias. La propuesta corrió la misma suerte que la anterior.

Como decía al principio, corren buenos tiempos para la conciliación y la corresponsabilidad y el Proyecto de Ley autonómico establece que los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes deberán aprobar, periódicamente, planes para el fomento de la conciliación y corresponsabilidad en el ámbito de sus competencias. Será el momento de cumplir la norma y de retomar propuestas, tarde, pero más vale tarde que nunca siempre que beneficie a las familias vallisoletanas.