PORQUE YO SÍ SOY DE VALLADOLID

“Y hoy el noble y el villano, / el prohombre y el gusano / bailan y se dan la mano / sin importarles la facha. / Juntos los encuentra el sol / a la sombra de un farol / empapados en alcohol / abrazando a una muchacha.”

Qué bien refleja Joan Manuel Serrat en estas dos estrofas el espíritu de las fiestas de cualquier lugar. Momentos para divertirse, para disfrutar de la comida, de la bebida, de los amigos y sobre todo para unir a la gente dando igual su trabajo, sus creencias o su ideología. Esa sí que es una canción para que todos al unísono la puedan cantar. Esa es la canción, o por lo menos el estilo que me hubiera gustado vivir de la mano de Celtas Cortos en el pregón de las fiestas de mi ciudad. Nada más lejos de la realidad.

Ya nos amenazaban con una letra de su “por ser de Valladolid” que incitaba al revanchismo y a la división: “Por ser de Valladolid voto en un pueblo de Huesca”…”Por ser de Valladolid estoy en la lista negra”…“Por ser de Valladolid la fiesta es delito en Pucela”…“Por ser de Valladolid los techos son de antenas”… Y las amenazas se hicieron realidad en un pregón con claros tintes de mitin político que terminó con algún que otro puño en alto: “En esta ciudad en la que conocemos bien lo que es la niebla, tan sugerente y hermosa unos días, hemos tenido demasiados años seguidos su presencia. Una grisura que no dejaba la sonrisa y la luz de la participación”…“Vamos a quitarnos de una vez el sambenito de fachadolid”.

No han estado a la altura los primeros pregoneros que repiten en nuestra ciudad. Cierto es que la última vez dieron el pregón a la limón con Miriam Blasco, pero como ella no apoyó en campaña, pues no repite. Cierto es también que puestos a repetir hubiéramos preferido a ilustres pucelanos de la talla de Lola Herrera, Concha Velasco (que cumple efeméride este año, 30 años desde que fue pregonera) o Roberto Domínguez. O cierto es también que no hubiera estado mal seguir aumentando la lista de pregoneros ligados a Valladolid, porque otra cosa no, pero en Valladolid hay mucha gente de éxito y talento suficiente como para no tener que repetirnos.

La plaza mayor (con botellón) estaba a reventar, como siempre. Los vallisoletanos volcados con sus fiestas, como siempre y la ciudad cargada de actividades, de ilusión y de ganas de marcha como siempre. Porque aquí nadie recuerda estos años pasados ni una ciudad sombría ni una ciudad reprimida sumida en “la niebla”. Y esto lo puede corroborar gente de izquierdas y de derechas, fans y detractores de Javier León de la Riva, aficionados del rugby o aficionados del baloncesto, en definitiva, que todo el mundo ha disfrutado siempre cuanto ha querido.

Es verdad que los vecinos disfrutábamos más con los pinchos a 2,50, pero estos nuevos aires de socialdemocracia han decidido subirlos un doce por ciento. En aras de la calidad dicen. Yo soy escéptico, pero al final los vallisoletanos, que son soberanos, dictarán sentencia. En definitiva, se nos presentan unas fiestas poco imaginativas, nada novedosas y más caras para los bolsillos de los vallisoletanos. Pero al mal tiempo (crucemos los dedos para que nos haga bueno), buena cara y por eso quiero desear a todos los vallisoletanos unas magníficas ferias y fiestas. ¡Viva la Virgen de San Lorenzo! ¡Viva Valladolid!

Por Borja García Carvajal

Concejal del Ayuntamiento de Valladolid y Presidente de NNGG del PP de Valladolid