DE LO DENOSTADO A LO IMPRESCINDIBLE

Por Mercedes Cantalapiedra. Concejala del Grupo Popular del Ayuntamiento de Valladolid.

Dentro de las propuestas para la gobernabilidad acordadas por el actual equipo de gobierno municipal y concretamente en las actuaciones a corto plazo, se anunciaba, sin ningún tipo de rigor y objetividad, la liquidación de la actual Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo de Valladolid.

Mucho se habló por parte del actual gobierno tripartito, cuando gobernaba el PP, de la mencionada Sociedad. Insinuaciones muy duras y descalificaciones permanentes se vertieron sobre la gestión de la misma. Para los concejales del Partido Socialista y de Izquierda Unida, no era más que un mero instrumento, en el que la falta de transparencia y la opacidad contable eran lo que imperaba.

A punto está de cumplirse el primer año de mandato del gobierno tripartito y la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo sigue ahí, con los mismos objetivos, con la misma manera de trabajar, con idénticos consejos de administración en los que analizar sus cuentas y sus actuaciones. Nada ha cambiado, pero, por lo visto, ahora ya no hay motivos para desconfiar, ya no hay motivos para tacharla de “pozo sin fondo”, ya no hay motivos para su liquidación.

Lo cierto es que, desde su creación en 2009, la Sociedad de Turismo ha cosechado sustanciales incrementos de viajeros y pernoctaciones en la ciudad, con una tendencia al alza que se ha ido consolidando con el paso de los años. A día de hoy, el actual gobierno tripartito presume de las buenas cifras obtenidas en estos últimos meses. Su ceguera y prepotencia les impide reconocer que simplemente están recogiendo los frutos del buen trabajo realizado, no solo por las políticas del anterior gobierno popular, sino por el personal adscrito a la misma que, por desgracia, en su día también fue puesto en entredicho.

La colaboración público/privada ha sido fundamental para la puesta en marcha de la oficina de congresos, de la oficina de la lengua, de la oficina de enoturismo, de la Valladolid Film Office; todas ellas herramientas clave para posicionar a Valladolid en el lugar que merece como destino turístico.

La promoción de nuestra gastronomía y nuestros vinos está siendo uno de los inexcusables puntales de la proyección turística de nuestra ciudad y es innegable su alcance y la relevancia que ha alcanzado en la última década, con el consiguiente impacto en la economía local. El Concurso Nacional de Pinchos –único en España en su modalidad– y el Concurso Internacional de Escuelas de Cocina, cuyas impecables trayectorias han llevado el nombre de Valladolid por todo el mundo, son claro ejemplo de la buena gestión y las cosas bien hechas en el seno de la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo. Lamentablemente, cuando quienes hoy gobiernan estaban en la oposición, no lo veían de igual forma. Pero damos por buena su rectificación, de la que da testimonio el apoyo incondicional que hoy demuestran hacia entidad.

Es muy fácil gobernar (incluso habiendo obtenido los peores resultados de la historia del Partido Socialista) cuando el trabajo realizado por el anterior gobierno del Partido Popular sirve como bastión para muchos ámbitos de su gestión.

Hoy estamos una vez más de enhorabuena: el año próximo, Valladolid será sede de la prestigiosa cita vitivinícola “Concurso Mundial de Bruselas”. De nuevo vuelven a recogerse los resultados del trabajo realizado, a lo largo de los años, con bodegueros y hosteleros y con la colaboración de los sectores público y privado, hasta elaborar una prometedora candidatura para acoger el evento y presentarla avalada por la solvencia de la Sociedad Mixta para la Promoción del Turismo.

Ahora solo nos falta conocer los pequeños grandes detalles. Que nos den traslado de toda la información sobre el acontecimiento, tanto a los grupos políticos como a la ciudadanía en general: cómo se organizará todo, cuánto costará a las arcas municipales, etc., en aras de la deseable transparencia de toda gestión municipal. El tiempo dirá.