ANTES DE QUE CANTE EL GALLO

 

Por Borja García Carvajal, concejal del PP en el Ayuntamiento de Valladolid.

“Jesús le dijo a Pedro: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Pedro le contestó: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré y todos los discípulos dijeron lo mismo. (…) Al ser preguntado por una criada acusándole de que él también estaba con Jesús, Pedro comenzó a maldecir y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús y saliendo fuera, lloró amargamente.”

Estos días la actualidad política nacional me recuerda a este pasaje de la biblia tras escuchar de nuevo a Pedro Sánchez ante la formación de un gobierno repetir el “No, significa no”. Esta cerrazón demuestra dos cosas; que no cree en la democracia y que lo único que le importa es salvar su propio cu… ello.

Lo primero está claro. Como doctrina general de gran parte de los barones y alcaldes del partido socialista. No buscan ganar unas elecciones sino perderlas obteniendo los votos suficientes para coaligarse y llevar a cabo proyectos radicales bajo la excusa de que son sus socios quienes se los imponen. El ejemplo de ello lo tenemos en Valladolid. Todos recordamos a Óscar Puente diciendo que si no ganaba las elecciones no gobernaría y sin embargo todos sufrimos la realidad de su mentira. Con tal de ser alcalde hubiera cambiado la rosa por un tulipán si Manuel Saravia se lo hubiera exigido.

Lo segundo también está cristalino. El día después de las elecciones generales en el Reino Unido, tres de los cuatro líderes de los grandes partidos (el laborista Ed Miliband, el liberal Nick Clegg y el antieuropeísta Nigel Farage) dimitieron al no obtener los resultados esperados. Pues bien, Pedro Sánchez tras dos intentos obteniendo los dos peores resultados del PSOE en su historia, todavía sigue ahí bloqueando la formación del gobierno. Esta circunstancia, también tiene su reflejo en nuestra querida y antes limpia ciudad. Óscar Puente es alcalde habiendo obtenido en dos elecciones consecutivas los peores resultados del Partido Socialista en Valladolid.

Dos estilos paralelos. Ya se lo dijo Puente a Sánchez en el Ritz de Madrid: “toma de ejemplo Valladolid, que por pactar con Podemos no se acaba el mundo”. Ambos aspiran a gobernar sin ganar, pero a ambos se lo impide la realidad. El líder nacional del PSOE porque necesitaría además de los votos de Podemos, los de los etarras de Bildu y los independentistas catalanes. A Óscar Puente se lo impiden sus socios de gobierno, ya que es el teniente alcalde quien realmente toma las decisiones importantes de nuestra ciudad mientras el alcalde saca pecho por haber mantenido el pádel en la Plaza Mayor.

No soy fan de Ciudadanos. No me gustan sus formas ni sus postulados desprovistos de ideología, pero he de reconocer que en lo que se refiere a sentido de estado, le han pegado una pasada de largo a los socialistas. Han puesto encima de la mesa pactos razonables entendiendo perfectamente el doble mandato de los españoles; que gobierne el PP pero sin mayoría absoluta, es decir, llegando a acuerdos entre todos. En definitiva, que como la razón no entre en casa de los socialistas, Pedro Sánchez nos llevará a las terceras elecciones negando a Mariano Rajoy por tercera vez. Y en este caso, los que lloraremos amargamente seremos todos los españoles.

 

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