INTERVENCIÓN DE JOSÉ ANTONIO MARTINEZ BERMEJO RESPECTO DEL NUEVO CONVENIO SOBRE LA INTEGRACIÓN DEL FERROCARRIL EN VALLADOLID (PLENO 7-9-2017)

Hoy es un día negro para Valladolid. La pequeña historia de esta ciudad marcará el día 7 de septiembre de 2017 como el día que se abandonó el futuro de la ciudad. Como el día en que tres grupos políticos decidieron aprobar el convenio ANTISOTERRAMIENTO. Si el señor Miguel Íscar pudiese asistir a este Pleno seguramente sentiría vergüenza de sus sucesores. Él, que pudo soterrar una barrera natural como la Esgueva, no entendería como no se ha podido suprimir una barrera artificial creada por el hombre, en principio algo más sencillo y con mejores recursos técnicos después de un siglo de su hazaña.

Ustedes se han rendido. Pero lo peor es que han rendido y sometido la ciudad de Valladolid a la decisión de terceros. Han puesto por delante su voluntad a la de la gran mayoría de los vallisoletanos.

Este nuevo convenio antisoterramiento que proponen, lo llamamos así porque imposibilita que la operación más importante de transformación de la ciudad se pueda realizar ya nunca jamás. Fulmina cualquier posibilidad futura de soterramiento por lo siguiente:

  1. Compromete 155 millones de euros de los vallisoletanos hasta el año 2033. Algo que se reconoció y quedó claro en la comisión de urbanismo de ayer. Casi 75 millones de manera directa de dinero municipal y también la cesión de los aprovechamientos del suelo que se vendería, lo que supone cuanto menos otros 80 millones de euros.
  2. Liquida todo el suelo disponible otorgando ventajas increíbles a ADIF, garantizándole, en contra de la autonomía local, que el PGOU que se apruebe otorgará  la máxima edificabilidad a esos terrenos. Y las plusvalías servirán para que ADIF recupere su dinero primero y luego se verá si los demás recuperan algo.
  3. El convenio antisoterramiento reconoce la deuda del ayuntamiento que, usted señor Puente ha negado por activa y por pasiva durante 2 años y que ayer mismo, el señor Saravia reconoció públicamente en la comisión de Urbanismo. Un empecinamiento el suyo, señor Puente, de no poner ni un duro, que es el que nos ha llevado a esta penosa situación.

Porque Valladolid va a ser la primera ciudad de España cuyo gobierno municipal renuncia voluntariamente al Soterramiento. Valladolid sale de una lista que no sólo incluye grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Granada, Vitoria, Bilbao, Murcia, Lérida, Alicante, sino también ciudades de menor tamaño como Hospitalet, Langreo, Villena, Antequera, Getxo, Montcada y Torrelavega, donde el Ministro ha dicho que el soterramiento se hará si o si.

Incluso los municipios vecinos de León, San Andrés de Rabanedo y Palencia siguen peleando el soterramiento. Y todos nos preguntamos ¿Por qué ustedes han querido que Valladolid renuncie a su futuro? ¿Por qué no lo han peleado más? ¿Por qué se han rendido?

¿Con qué sustituyen ustedes el gran proyecto de ciudad? Muy sencillo, con instalaciones ferroviarias que ponen por delante el paso del tren antes que la accesibilidad de los vecinos. Los túneles y pasarelas que proponen, algunos con sus rampas imposibles, después del tren, son una segunda barrera para muchos vecinos de Valladolid. ¿Se han planteado ustedes que en nuestra ciudad viven hoy algo más de 76.000 vecinos mayores de 65 años, muchos de ellos con una movilidad reducida?. Además, en el largo período de vigencia del convenio, 16 años, se sumarán, si Dios quiere, otras 90.441 personas a esa edad. Por ejemplo, después de esos 16 años del convenio antisoterramiento, 3 de cada 4 de los concejales aquí presentes habremos superado esa provecta edad. Toda una prueba para miles de vallisoletanos que difícilmente podrán superar la barrera del tren.

Unos túneles y pasarelas que dicen que van a costar 106 millones de euros. Sin embargo en el texto se hace referencia a sólo 67 millones. Por lo tanto ya partimos con desequilibrio financiero. Ponemos 155 millones frente a los hipotéticos 67 millones de túneles y pasarelas. Es decir, aportamos casi 100 millones (exactamente 88 millones) para financiar obra ferroviaria.

Además, de acuerdo con la normativa legal ferroviaria, ADIF está obligada a hacer túneles y pasarelas para que pasen peatones y vehículos de un lado a otro de la vía. Unos túneles y pasarelas que se pagan con los impuestos de todos los ciudadanos de España. ¿Por qué en el borrador de convenio que nos traen, los vallisoletanos tenemos que pagar por triplicado por los túneles que en otras ciudades no pagan los vecinos? ¿Acaso no se ha dado cuenta señor Saravia que usted mismo incluye un futuro túnel de 8 metros de ancho para vehículos, peatones y bicis, en la zona sur de Valladolid, desde la calle Mirto al Colegio de la Sagrada Familia que paga íntegramente ADIF sin necesidad de suplemento de los vallisoletanos? Además de ser incoherentes están ustedes tirando el dinero de todos.

Tampoco el convenio antisoterramiento contiene la velada amenaza del señor Puente a la señora Chávez respecto de los talleres de RENFE. En ningún sitio del texto y sus anexos se señala un compromiso cierto y real del traslado inmediato de los talleres. La urgencia de su aprobación no está justificada en la urgencia de trasladar los talleres. Esa urgencia existe desde hace casi dos años sin que ustedes hayan conseguido nada. En todo caso, ponerlos en peligro.

Además, ustedes se atreven a decir que en el grupo Popular somos incoherentes porque no apoyamos lo que ADIF, es decir Fomento, acuerda con ustedes. ¿Creen que estamos aquí sólo para defender unas siglas? Se equivocan. Nosotros estamos aquí para defender el interés general de los vallisoletanos, de nuestros vecinos. Por delante de siglas e intereses particulares. Lo fácil para nosotros sería hacer seguidismo. Preferimos poner por delante la defensa del futuro de la ciudad y de sus vecinos.

Creemos que ustedes no han defendido el interés general de los vallisoletanos. Que se han rendido ante las soluciones fáciles. Pero nosotros no nos rendimos. Decía Benjamín Franklin que “la energía y la persistencia conquistan todas las cosas”. Por eso insistiremos en defender el soterramiento. Con poco más del dinero del que ponen los vecinos de Valladolid en el nuevo convenio y sus amplios plazos hasta 2033, bien podría afrontarse el soterramiento. Inténtelo por favor. Sigan negociando. No se rindan tan pronto. Tengan ustedes claro que cuando llegue el momento y los vecinos quieran volver a otorgarnos su confianza, nosotros seguiremos intentándolo. Pero si aprueban este convenio lo ponen imposible. Porque como decía Abraham Lincoln “camino lento, pero nunca camino hacia atrás”. No caminen hacia atrás, no nos condenen a un Valladolid sin futuro y sigan luchando por lo quieren la mayoría de los vecinos de Valladolid: el soterramiento. Si lo hacen, nos tendrán de su lado. Retiren este convenio y sigan negociando.