POR UN CENTRO URBANO MÁS HABITADO Y DINÁMICO

Por Jesús Enríquez Tauler, Portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento.

La degradación de los centros urbanos pone en peligro la convivencia y la función de dinamismo y atracción que deben desempeñar.

Para evitarlo es preciso impulsar políticas de regeneración de viviendas y locales, permitir una variedad de usos que lo hagan atractivo, fomentar su papel de “ágora” con equipamientos de centralidad, y proteger sus condiciones de habitabilidad para evitar su despoblación.

En Valladolid lo sabemos bien. La situación del casco histórico, a principios de los noventa, presentaba graves carencias. Espacios abandonados, solares sin edificar, viviendas en constante deterioro, una movilidad caótica en perjuicio del peatón y de la calidad ambiental, falta de aparcamientos y un transporte público manifiestamente mejorable.

Para los gobiernos del Partido Popular, revertir esa situación fue siempre una prioridad, realizando numerosas actuaciones que supusieron un Renacimiento de la ciudad que, en buena medida, disfrutamos hoy. El Área de Rehabilitación Integrada de Platerías-Catedral, las ayudas a la renovación del paisaje urbano, la construcción de cientos de plazas de aparcamiento, mejoras en la urbanización, la transformación de los autobuses urbanos a gas, la apertura de espacios culturales etc.

Ahora, la problemática es otra. El crecimiento exponencial de los municipios del entorno, nuevas áreas de atracción en la periferia, el vaciamiento de sedes institucionales, la fuga de residentes y las dificultades del comercio, son algunos ejemplos significativos del diagnóstico actual.

Por eso, desde el Grupo Popular, venimos reclamando un Plan Estratégico de revitalización del centro urbano y de apoyo al comercio y a los autónomos, que ofrezca incentivos para: la apertura de nuevos negocios, la modernización de los existentes y la creación y consolidación del empleo.

Este plan ha sido rechazado por el tripartito y, lo que es peor, no está acometiendo ninguno otro alternativo.

El gobierno del Sr. Puente se ha opuesto, incluso, a la creación de un fondo de contingencia dirigido a evitar el cierre de negocios, mediante un sistema de ayudas reembolsables que existe en otros municipios.

Con todo, seguimos haciendo propuestas para impulsar un centro más habitado y dinámico.

Creemos que el nuevo Plan de Vivienda debe contemplar programas de fomento de la rehabilitación, ayudas al alquiler -especialmente para jóvenes- y la construcción de viviendas en condiciones asequibles, aprovechando los conventos desocupados mediante acuerdos. Tres acciones que juzgamos imprescindibles para fijar población, a la que hay que ofrecer nuevas dotaciones y servicios.

En las últimas décadas, todos los barrios de la ciudad han experimentado notables mejoras. Un ejemplo de equidad urbana que pocas ciudades pueden exhibir y que legitima la reactivación del corazón de la ciudad, sin desatender al resto.

Una revitalización que pasa necesariamente por sentarse con el resto de administraciones, para relanzar su presencia institucional en el centro ocupando de nuevo sus sedes, pasando del modelo de confrontación del Sr. Puente a otro de colaboración, con independencia de colores políticos.

Por ello, no nos oponemos a la concentración de sedes judiciales en el entorno del Colegio del Salvador aunque es de temer que esa actitud de enfrentamiento del tripartito pueda convertirlo en papel mojado.

Nos preocupa, también, que las condiciones ambientales y de accesibilidad del centro empeoren. No se ha puesto en marcha el taxi metropolitano, se compran autobuses más contaminantes, no se han modificado las líneas de AUVASA, se ha extendido el botellón al Campo Grande y Recoletos y servicios como la recogida de papel y cartón no se han renovado.

Entendemos que se puede hacer mucho más por la movilidad eléctrica, peatonal y ciclista. Hay que impulsar nuevos puntos de recarga –“electrolineras”-, el alquiler de vehículos limpios desde estaciones perimetrales al centro a precios ventajosos -“Carsharing”- y seguir conectando circuitos peatonales y ciclistas.

Como partidarios de que el centro siga siendo el escenario por antonomasia de la ciudad. Nos oponemos al cierre de salas de exposiciones que planea el tripartito. Queremos que se mantenga el uso de espectáculo en la “Plaza del Coca”, proponiendo la instalación de una sede permanente de la SEMINCI abierta todo el año. Abogamos por la reapertura del Teatro Lope de Vega y nos parece un error la visión intervencionista de la Concejalía de Urbanismo para censurar el uso de la Plaza Mayor.

Una ciudad sin un centro atractivo es una ciudad sin alma. Hay que volver a llenar de vida sus calles y plazas. Hay que ayudar al comercio para que siga iluminando el corazón de Valladolid. Hay que estimular la vivienda, las dotaciones y servicios para fijar población. ¡Por un centro más habitado y dinámico!